31/10/2008
El sector papelero
La producción de papel y cartón en España mantiene la tendencia de crecimiento por encimo del PIB. En el periodo 2004-2006 el crecimiento acumulado del Producto Interior Bruto fue del 11,1%, mientras el sector papelero crecía el 16,8%, casi 6 puntos por encimo del PIB.
En este periodo también se produjo un incremento acumulado de la producción de papel del 16.8%. El valor de la producción expresado como facturación del sector, creció el 14.7%.
Las exportaciones de papel representaron en 2006 el 44% de la producción, frente al 34% en 2003. Pese a ello, las importaciones de papel continúan siendo muy importantes: en 2006 se importaron 4,3 millones de toneladas de papel, que suponen el 55% del consumo. En 2006 el principal destino de las exportaciones de papel y celulosa ha sido la Unión Europea (77,6%) seguida de Asia (7.8%).
La contribución del sector al cumplimiento del Protocolo de Kioto se ha materializado en un descenso de las emisiones de CO2 de un 2% respecto al año 2003, pese a un incremento de la producción de un millón de toneladas. En el mismo periodo se ha producido también una importante reducción de las emisiones de SO2 y NOX, que en 2006 se sitúan respectivamente un 8% y un 6% por debajo de las registradas en 2003.
Para la producción del calor y la electricidad necesarias para su actividad industrial el sector utiliza un 62% de gas natural y un 32% de biomasa. En el año 2006 se fabricó un 68% más de producción que en 1990, pero la utilización de agua en términos totales se ha reducido un 40%: se utilizaron 134 hectómetros en 2006 frente a los 223 de 1990.10 que constituye un claro ejemplo de evolución sostenible.
El sector es líder en España en cogeneración , un sistema que ahorra energía primaria, elimina pérdidas en la red, reduce las emisiones (en particular las de gases de efecto invernadero) y contribuye a la seguridad del abastecimiento energético. El sector papelero generó en el año 2006 el 2,2% de la electricidad generada en España. Desde 1999 el sector produce más energía de lo que consume, aportando electricidad a la red. La industria papelera española es también claro líder entre los sectores papeleros europeos en lo que se refiere a implantación de este eficiente sistema.
Pese a un incremento de la producción de un millón de toneladas, las emisiones de SO2 se mantienen y en 2006 se registra un descenso del 2% con respecto a 2003. Tres cuartas partes de estas emisiones tienen su origen en la cogeneración, ratio que en este periodo ha descendido debido al estancamiento producido tanto en la energía autogenerada por el sector como en la cogeneración en general a causa de las dificultades regulatorias y de rentabilidad.
No hay que olvidar que la apuesta del sector por la cogeneración supone una importante disminución en el cómputo global de las emisiones del país.
Los residuos generados en la actividad papelera son en un 96% residuos industriales no peligrosos. El depósito en vertedero es la vía más utilizada para la gestión de los residuos, con un 40% de utilización, siguiéndole el uso directo agrícola y la aplicación en la industria cerámica con un 28% y un 13% respectivamente. La aplicación en la industria cementera alcanza un 7%, seguida por el compostaje con un 6%. El 1% es reutilizado en la propia papelera.
La tasa de reciclaje, que en 2003 se situaba en el 61.6%, crece en el periodo 2004-2006 hasta el 68.3%. Ya reciclamos casi el 70% del papel que consumimos, lo que nos sitúa por encima de la media de la Unión Europea (56.3%) y en el grupo de cabeza con Austria, Suecia y Alemania.
La materia prima fundamental para la fabricación del papel es la fibra de celulosa procedente de lo madera. En España esta madera procede de especies de crecimiento rápido (pinos y eucaliptos) que se cultivan con este fin en plantaciones que incrementan la superficie arbolada. En España, la superficie total arbolada en 2005 era de 16.6 millones de hectáreas. Esto supone el 33% de lo superficie total del país. Las plantaciones destinadas a producir madera para el sector papelero han incrementado su superficie en un 6.6% hasta los 426.528 hectáreas.
Las plantaciones forestales son eficientes sumideros de CO2 que colaboran en la lucha contra el cambio climático y supone toda una serie de beneficios medioambientales, sociales y económicos. Un 20% del incremento de carbono fijado en los sumideros forestales españoles en el periodo 2003-2005 se ha llevado a cabo en las plantaciones para fabricar papel.
El empleo en la industria del papel es altamente estable y presenta un bajo índice de rotación. De los 18.1OO trabajadores del sector, el 95.1% son fijos y el 4,9% eventuales. El empleo indirecto puede cifrarse en tormo a 90.000 personas. Esto es debido a la necesidad de trabajadores cualificados y con gran experiencia en el manejo de la tecnología del proceso productivo.