19/12/2011
Pasta de papel
El proyecto europeo llamado “CORNET Sonopulp”, en el que participa el Instituto Tecnológico de Embalaje, Transporte y Logística (ITENE) con la colaboración de otros centros europeos, desarrolla pasta de papel a partir de residuos agrícolas con un sistema que se basa en técnicas de ultrasonido de alta potencia.
El papel es un material muy demandado en el mundo y que tiene un alto costo ambiental. Por ello se están desarrollando alternativas para cambiar o mejorar esta situación y conseguir elaborar papel de una forma más ecológica. Aquí es dónde este proyecto juega un papel principal, pues se centra en el aprovechamiento de residuos procedentes de cultivos agrícolas para su posterior uso como materias primas en la industria papelera. Las fibras procedentes de los cultivos anuales se pueden considerar como materia prima, que se suelen convertir en residuos a los que no se les da uso aún sabiendo el potencial que estos materiales poseen como fuente para obtener fibras de celulosa y otros componentes celulósicos.
Ningún proyecto diseñado anteriormente ha tenido éxito en la producción de pasta de papel a gran escala a partir de estos residuos, por eso el papel recuperado y la madera son las principales materias primas para la industria europea del papel. El proyecto “CORNET Sonopulp” al tratar los residuos con ultrasonidos logra elaborar pasta de papel y otros productos con bajo impacto ambiental, además las fibras que provienen de los cultivos anuales son una materia prima abundante en Europa y por ello es viable.
La principal ventaja del modelo es que no se pone en riesgo la seguridad alimenticia, al usar residuos agrícolas. Además, es muy positivo poder elaborar productos de papel o cartón con bajo impacto ambiental para evitar la deforestación, el elevado consumo energético y la contaminación que produce la industria papelera. Todo ello gracias a la tecnología propuesta para la fabricación de papel, los ultrasonidos, que reduce el consumo energético con respecto a los procesos actuales y se mejora el uso de esta técnica evitando el fracaso, como en casos anteriores.
Este proyecto todavía está en fase inicial, pero se esperan buenos resultados. Ya se ha concluido la fase en la que se seleccionan los cultivos con mayor potencial para la técnica del ultrasonido, además se ha encontrado la mejor ubicación para las plantas industriales y las principales zonas productivas. A partir de aquí, el modelo se concentrará en análisis ambientales, investigar las propiedades de los materiales tratados mediante ultrasonidos para su posterior uso como productos papeleros, y por último, se llevarán a cabo aplicaciones para desarrollar materiales orientados al sector del envase y embalaje, entre otros.
Por otro lado, se tendrá como objetivo llegar a una situación de “residuo cero”, aprovechando los subproductos de las fibras celulósicas para la elaboración de biomateriales compuestos y biogás, aprovechando así al máximo el potencial de estos residuos. Este modelo que se propone todavía está en fases iniciales y se sigue investigando, gracias a las ayudas aportadas por los Fondos FEDER de la Unión Europea, dentro del programa 2011 de ayudas a la I+D dirigidas a Institutos Tecnológicos, entre otras.
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