naturgas



Actualidad Empresa y Energía

Sección cultural

19/12/2011

Inventos españoles: el Chupa Chups

Enric Bernat Fontlladosa (1923-2003) originario de Barcelona fue criado entre dulces. Su abuelo, Josep Bernat, se convertía a mediados del siglo XIX en el primer confitero que elaboraba caramelos en España. Continuando con la tradición familiar, con sólo 26 años, Bernat decidió crear su propia empresa.

Cuatro años más tarde, tomaría el control de Granja Asturias S.A., una compañía que elaboraba alrededor de 200 productos derivados de la manzana.

En aquella época, los caramelos y dulces eran muy diferentes a los actuales. Los niños se metían y sacaban de la boca unas pequeñas bolas dulces que dejaban manos, ropa y cara totalmente pringadas, para desesperación de sus mayores.

En 1958, Enric Bernat, creó un dulce atractivo y universal que haría felices a niños y padres. De repente, tuvo la gran idea: el mundo necesitaba un producto que "sería como comer un caramelo con un tenedor". Pero no fue un tenedor sino un rudimentario palito de madera lo que se unió a los caramelos. Nacía así el Chupa Chups, el dulce que hoy en día ha adquirido carácter universal.

Chupa Chups nació en la fábrica de Asturias, con siete sabores diferentes. Se vendía a una peseta, un precio elevado en los años cincuenta, pero la intención era vender un producto con una imagen de calidad. En un primer momento, decidió llamarlo Gol, imaginando que el caramelo fuera como la pelota de fútbol y que la boca abierta fuera como la red de la portería.

No obstante, no se consideró lo suficientemente atractivo, por lo que contrató a una agencia de publicidad para buscar un nombre nuevo y creativo: Chups. Los consumidores lo aceptaron rápidamente. La pegadiza canción utilizada para comercializar Chups tuvo mucho éxito, tanto que propició el cambio del nombre del caramelo "Obtén algo dulce para chupa, chupa, chupa, como un Chups". Tres años más tarde reconvertía Granja Asturias en Chupa Chups, SA, cuyos socios eran, a parte de él, su padre y su mujer. Se iniciaba así el camino de esta empresa de carácter familiar. Con la vista puesta en los mercados exteriores, el producto necesitaba de un nuevo logotipo, del que, por una tarifa millonaria, se encargó de realizar Salvador Dalí, y que daría la vuelta al mundo. En ese momento, también se sustituye el palo de madera por uno de plástico, más higiénico y seguro.

A mediados de los sesenta, inaugura una filial comercial en Nueva York para la distribución en Estados Unidos y, a finales de la década, inicia la aventura japonesa, que se concreta con un exitoso lanzamiento en 1977. La década de los setenta supone un replanteamiento en la compañía. En 1974 expira la licencia de patente industrial y, en ese mismo año, aparecen numerosos fabricantes de caramelos con palo, a los que se da genéricamente el nombre de Chupa Chups y a un precio más bajo.

Además se produce un parón interior en las ventas, que coincide con un espectacular ascenso en las exportaciones. En 1988, la empresa alcanza la mítica cifra de 20.000 millones de unidades vendidas en todo el mundo. Y en 1995 ''Chupa Chups'' se convertía en el primer caramelo con palo consumido en el espacio.

efr empresa: Certificado en conciliación e igualdad