Antes de comprar un electrodoméstico, fíjate en su etiqueta energética que te muestra cuáles son los aparatos más eficientes: cuanto más eficiente sea, mas te ayudará a ahorrar. Aunque su precio de compra sea superior, lo compensarás con el ahorro en el consumo, ya que consumen menos energía que los convencionales. Además, así proteges tu entorno medioambiental.
Aprovecha al máximo la capacidad de carga de tu lavadora (o secadora) y lavavajillas. De esta forma reducirás el consumo de agua y energía, contribuyendo a prolongar la vida de tus electrodomésticos.
Procura usar programas de lavado a temperaturas moderadas y así reducirás el gasto energético.
Los lavavajillas bitérmicos no consumen gas, pero toman el agua ya caliente del circuito de agua de la caldera, reduciendo el gasto energético y por lo tanto el de tu factura.